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Cada día más
mujeres acuden a nuestras consultas para "arreglarse el pecho" tras haber
tenido hijos. Todas ellas se quejan de que el pecho les ha quedado caido,
sin forma y como vacío.Durante el embarazo y la
lactancia hay un incremento acusado de la glándula mamaria y por
tanto de la piel. Tras la retirada hormonal, la glandula involuciona y
se atrofia con lo que la mama pierde volumen. Sin embargo, no así
la piel, que se retrae menos. Además, hay una distension del sistema
de ligamentos de la mama, todo lo cual hace que la mama se "caiga". Según
la posición de la glándula con respecto a la areola y al
surco submamario, distinguimos tres tipos de ptosis (termino empleado para
designar a la caida de la mama). La técnica que emplearemos depende
de la posicion del complejo areola-pezon, volumen de glándula residual
y piel sobrante.
En la mayor parte de casos empleamos una técnica
combinada de resección de la piel sobrante y aumento mamario. Una de los temas
que más preocupan tanto a las pacientes como a los especialistas es el de las
cicatrices. Personalmente intento por todos los medios dejar poca cicatriz. ¿Qué
podemos hacer?
En primer lugar se
valora la posibilidad de un aumento. La nueva técnica de
aumento
subfascial por la axila permite rellenar la mama vacía a través de la axila
y evitar el abordaje areolar. En muchas ocasiones evitamos tener que quitar piel
y por tanto las cicatrices.
El siguiente
escalón es quitar piel alrededor de
la areola de forma que dejemos sólo una cicatriz alrededor de la
misma, y colocar una prótesis de silicona. Con el implante damos
volumen, rellenamos la mama con lo que se vuelve a recuperar volumen sobre
todo en la zona del escote (cuadrantes superiores) y tenemos que quitar
menos piel. Para que la forma de la mama quede más natural yo prefiero colocar la prótesis cubierta por la
fascia pectoral en su mitad superior. El escote queda asi más bonito y no hay problemas con la actividad
muscular.
Si la mujer no quiere aumentar
el volumen de su pecho la técnica cambia y lo que hacemos es remodelar
la glándula por dentro, para situarla en su posicion original, dar
proyeccion y adoptar una forma más juvenil. Según la posición
de la areola, quitamos sólo piel alrededor de la misma,o, en casos
más severos, hay que hacer una cicatriz vertical desde la areola
al surco. Esta cicatriz es visible en los primeros meses pero luego es
bastante inapreciable. Es una forma modificada de la técnica que
usamos en la reducción mamaria, pero sin quitar glándula.
La cirugia se realiza con
anestesia general, dura entre 90 y 120 minutos y suele requerir una noche
de ingreso. Luego hay que llevar un sujetador dia y noche durante un mes
para que la glándula cicatrice en su nueva posición.
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